EL VIEJO TREN PATAGÓNICO
Pitando por entre la cordillera, penetrando túneles, cruzando
ríos caudalosos y secos cañadones, viéndose a una vera las
altas cumbres y a la otra, la dilatada meseta salpicada de matas,
atravesando la aridez o surcando fértiles valles, ahí viene
este trencito que, desde la lejanía, parece un juguete perfecto.
Hace medio siglo unió los galpones de lana con el tren
grande. Cargaba fardos de vellocinos aún sucios, madera dura de
la cordillera, correspondencia y personas que lo detenían allí
donde estuviesen.
Luchó contra viento, apartó densas nieves, sorteó aludes,
venció al calor, a la soledad y al olvido hasta superó su
sentencia de muerte. Hoy " La Trochita" ha vuelto a
serpentear los 400 kms. que median entre Jacobacci (Río Negro) y
Esquel (Chubut) cargando y recargando el agua que sus añosas
locomotoras consumen para arrastrar sus vagones liliputienses.
Su marcha se hace posible más que por la fuerza del vapor,
por el esfuerzo de sus operarios que, tan lejos de los centros
industriales, fabrican sus repuestos con tesón e ingenio.
Los amantes del ferrocarril de todo el mundo conocen este
viejo tren patagónico en el que suelen viajar pasajeros que
hablan lejanos idiomas, que calefaccionan ellos mismos los
vagones en los días de frío alimentando las salamandras,
aunándose en la poca común emoción que depara la experiencia
de un viaje ferroviario por la Patagonia, tal como se lo hacía
en las primeras décadas del siglo.
SAPSE: ALAS RIONEGRINAS SOBRE LA
PATAGONIA
La primera semana de Noviembre de 1991 se cumplió el vuelo
inaugural de Servicios Aéreos Patagónicos Sociedad del Estado-
SAPSE- . Las aeronaves blancas y rojas, que exhiben en el timón
de cola una guarda araucana como símbolo distintivo,
concretarán un viejo anhelo de articulación provincial e
integración regional.
Su entrada en operación no significa sólo un mayor volumen
de intercambio comercial, sino el incremento de los contactos y
comunicaciones de los rionegrinos y de los patagónicos entre
sí, sea en el interior de la provincia o en la región, ya que
sin la intensificación de esos vínculos directos ninguna otra
clase de integración- económica, política o cultural- será
posible.
La creación de esta línea aérea que unirá inicialmente
ciudades rionegrinas como Viedma, General Roca, San Carlos de
Bariloche, Ingeniero Jacobacci, El Bolsón y bonaerenses como
Bahía Blanca, contribuirá al desarrollo del proyecto productivo
provincial. Posibilitará canalizar la actividad exportadora de
las zonas dotadas de aeropuertos. Vieyras, pescados y mariscos
del Golfo de San Matías, primicias frutihortícolas del Valle
Medio, frutas finas y lúpulo de El Bolsón, son sólo algunos
ejemplos del abanico de posibilidades que se ofrecen.
No menos importante es la función social que cumplirá al
conectar la Línea Sur con el resto de la provincia, terminando
con un aislamiento de décadas que conspira contra la puesta en
valor de sus potencialidades. Por otra parte, esta línea aérea
provincial agrega al sistema aeronáutico un necesario
ingrediente de equilibrio que los demás eslabones de esa cadena
serán los primeros en usufructuar.
La flamante línea aérea rionegrina se concentra en el
desarrollo de otras rutas, unas inadecuadamente servidas, otras
inexistentes, que no operan las empresas de mayor magnitud pero
que deben ser fomentadas necesariamente para concretar los
objetivos de integración patagónica y articulación provincial.
En Agosto de 1992 SAPSE traspuso la cordillera de los Andes y
alcanzó Puerto Montt, haciendo efectivo por vía aérea el
corredor bioceánico del Atlántico al Pacífico y la
integración con Chile.
EL PARQUE AÉREO
SAPSE, la segunda línea aérea con base al sur del río
Colorado, cuenta con un parque aéreo integrado por dos aeronaves
Fairchild Metro III biturbohélice, con capacidad para 20 plazas
cada una. Están dotadas de cabina presurizada y alcazan una
velocidad de crucero de 450 km. por hora.
Se suman a ellas un Turbocommander 690, con iguales
prestaciones y caraterísticas que las aeronaves mencionadas,
pero con capacidad para ocho plazas, y un Cessna 402 para vuelos
sanitarios que ofrece la ventaja de poder utilizar casi cualquier
tipo de pista.
También es destacable el capital humano, integrado por
tripulaciones entrenadas y con un elevado número de horas de
vuelo, que garantizan la atención de los pasajeros.
UN PROMISORIO FUTURO
En estos tiempos en que el avión representa para la sociedad
lo mismo que el ferrocarril en el siglo pasado, Servicios Aéreos
Patagónicos Sociedad del Estado -SAPSE- tiene un promisorio
futuro. El cielo se ha convertido en la ruta del desarrolllo, en
comunicación y avanzada de progreso.
En Río Negro, los nuevos aeropuertos se complementan con la
nueva línea aérea cómo lo hacen entre sí las piezas de un
rompecabezas, y el resultado significa un nuevo factor que
impulsa el modelo de producción, industrialización y
exportación sustentado en las ventajas comparativas que ofrece
la provincia.
Se trata, en síntesis, de seguir los rastros invisibles que
dejaron en los cielos patagónicos el recordado Antoine de Saint
Exupery y la Aeroposta Argentina a partir de 1927, cuando se
inauguró la aviación comercial en el país.
