| La Provincia
de Río Negro constituye el eje básico de la oferta y tráfico
turístico de la Patagonia Argentina y , a la vez , el espacio
geográfico clave en el Binacional Cono Austral Sudamericano.
Los 204.000 kilómetros
cuadrados de superficie de ésta provincia contienen realidades geoeconómicas
y turísticas notablemente variadas.
Al Oeste, la región
de los Lagos , con San Carlos de Bariloche como epicentro. En el Este ,
las playas del Atlántico, con sus peculiaridades geológicas
y faunísticas. Al Norte, el oasis fructícola e industrial
que flanquea el curso medio y alto del Río Negro, entre las ciudades
de Choele Choel, Villa Regina, General Roca, y Cipolletti.
En la Zona Andina de Río
Negro se encuentra el parque nacional Nahuel Huapi.
Siguiendo la línea
de la costa Atlántica hacia el sur, la vinculación de San
Antonio Oeste y Sierra Grande con el Valle Inferior del río Chubut.
En el suroeste , la
idílica geografía de El Bolsón y la Comarca Andina.
Sus recursos naturales
posibilitan operar todo el año con montañas, lagos, nieve,
bosques, coloridos paisajes, la estepa semidesértica, caza mayor,
ríos majestuosos, la costa del mar, pesca variada y singular, playas
atractivas y seguras.
Ofrece una infraestructura
vial apropiada , aeropuertos en toda la provincia con compañías
aéreas que operan regularmente. Tiene un puerto de fácil
acceso, buenas comunicaciones telefónicas, óptima provisión
de agua potable, gas y energía eléctrica.
La Costa
Río Negro le ofrece
opciones para gozar sus vacaciones al lado del mar. Las costas sorprendentes
por su calidez y la transparencia de sus aguas.
En primer lugar se destaca
la ruta de los acantilados (ruta Provincial 1) que, a partir de la
desembocadura del Río Negro en el mar, en la comarca Viedma- Patagones
donde emplaza el Balneareo El Cóndor, corre por sobre los acantilados
y médanos, enhebrando un rosario de playas no contaminadas, hasta
terminar en el puerto de San Antonio Este.
Como dominando el cristalino
golfo de San Matías, la Villa balnearia de Las Grutas , ofrece una
adecuada infraestructura turística.
Hacia el sur, rumbo a la
Península Valdés, santuario ecológico, la costa cercana
a la Ciudad de Sierra Grande permite un alto a los viajeros: sitio ideal
para acampantes, pescadores y amantes de la naturaleza.
Estas son las playas del
Norte Patagónico, 430 kilómetros de aguas azules, calmas
y cálidas , atractivas para la pesca, días más largos
y soleados cielos mas diáfanos. Alojamientos, restaurantes, lugares
de esparcimiento para la juventud, casinos, deportes del mar : natación,
vela, submarinismo.
Si desea pasar una temporada
con toda la familia, puede volar directamente hasta el Aeropuerto Antoine
Saint Exupery de Las Grutas con servicios regulares todo el año
o llegar en el moderno Tren Patagónico.
ZONA ANDINA
De Mayo a Junio, apenas se
acerca el invierno, la lluvia se vuelve blanca y comienza a cubrir la montaña
de mil verdes como un triunfo de los hielos eternos sobre la primavera
de Bariloche y El Bolsón, y ahí se prepara para recibir los
500.000 turistas por año.
En las cabañas,
y en los refugios, en los modernos hoteles o en las clásicas hosterías
que adornan la inmensidad verdiblanca, se reponen energías con el
chocolate caliente, las tartas frutales o las carnes salseadas que sorprenden
al más entrenado paladar.
El cerro Catedral es el
primer centro de Esquí del hemisferio sur. Tienen mas de 67
kilómetros de pistas que permiten descensos ininterrumpidos de casi
4 kilómetros desde alturas superiores a los 2.000 metros sobre el
mar. Se encuentran mas de 250 instructores y 74 medios de elevación.
La Villa en la base del Cerro,
a 1.050 metros sobre el mar ofrece todas las comodidades y servicios a
sólo 19 km. de San Carlos de Bariloche.
En El Bolsón, el Cerro
Perito Moreno, brinda sus pistas en un centro deportivo en permanente desarrollo.
RESEÑA HISTORICA
DE LA COLONIA DE VILLA REGINA
El Ing. Felipe Bonoli compró
en 1923 una importante superficie en la zona este del valle superior del
río Negro consistente en 5000 has.
El mismo año expuso
ante la Legación de Italia (en ese entonces no existían Embajadas)
y representantes de cinco bancos italianos de Buenos Aires su proyecto
de desarrollo agrícola - industrial de esa zona. Se constituye así
el Sindicato Promotor de la Compañía Italo Argentina de Colonización.
Ya existía un antecedente sobre el potencial de estas tierras expresado
por el Ing. Cipolletti en una presentación realizada en Roma con
anterioridad.
El programa original del
Ing. Bonoli era colonizar 1000 has. por año en lotes de 25 has.
con alambrado y casa. Los contratos se venderían en Italia mediante
acuerdo con el Comisariato General de Emigración. Una parte de los
lotes se reservarían para vecinos que pudieran venir posteriormente
del mismo lugar (paisanos).
Los Bancos promotores (consorcio
bancario) eran: Banca Comerciale Italiana; Banca D’Italia y Río
de la Plata; Banco Francés e Italiano de Sud América; Navegazioni
Generale Italiana; Lloyd Sabaudo; Transatlántica Italiana Cosulich
y Lloyd Latino
A mediados de 1924 Bonoli
eleva el primer informe al Presidente de la Compañía Italo
Argentina de Colonización S.A. sobre el programa de trabajos para
el primer año y las obras indispensables a realizar.
Se prevé la preparación
de lotes para inmigrantes y lotes para familias ya residentes en la zona,
es decir lotes con mejoras y lotes sin mejoras respectivamente.
Cada familia se obligaba
a plantar, como mínimo, 1 ha. de viña y ½ de frutales.
Las plantas las proveía
la Compañía y la asistencia técnica el Ministerio
de Agricultura y del Ferrocarril Sud.
Para transporte y trabajos
agrícolas la Compañía proveía elementos, con
sus correspondientes tarifas, con la clara tendencia a organizar una Cooperativa
entre los mismos colonos.
Las primeras 1000 has. se
dividieron en 40 lotes con mejoras y 40 sin mejoras. El Banco Hipotecario
Nacional acordaba un crédito del 80% del valor de la propiedad sobre
la base de una entrega y devolución del resto en cinco años.
Los colonos eran asistidos
el primer año, en el segundo debían pagar la cuota del Banco
y el canon de riego. Al cuarto año se consideraba que ya tenían
producción de viña y frutales y una quinta hortícola
desarrollada con buenos resultados económicos.
El 7 de noviembre de 1924
el Presidente Marcelo T. de Alvear firma el Decreto de aprobación
de los Estatutos de la Colonia, avalando y compartiendo el proyecto de
Bonoli.
En honor a la esposa del
Presidente Alvear, Doña Regina Pacini, la colonia pasa a denominarse
Villa Regina. |